Entre tañidos de las monturas, los revoloteos de las cintas multicolores en los sombreros, los destellos de los espejos, los chalecos y las llijllas con diseños geométricos y policromáticos, los sonidos rítmicos de las ojotas arrancaron los Tinkus Wistus Bolivia, para la festividad del Gran Poder.
Inicialmente, una docena de postulantes de jóvenes y señoritas perfectamente ataviados de trajes multicolores y brillantes brincaron al escenario para demostrar sus habilidades en la danza y el talento para dirigir al bloque de bailarines mujeres y varones.
Las postulantes cinco señoritas y siete jóvenes, tras la demostración del talento de la danza, la capacidad de liderazgo y ante la atenta mirada de los fraternos fueron elegidos cuatro damas y cuatro caballeros, mediante el voto secreto, del total de 12 aspirantes.
Las señoritas: Yanina Aguilar, Sahira Yapur, Zulma Trujillo y Andrea Siripe; los jóvenes: Antonio Alcoba, Horacio Machicado, Emerson Higueras y Julio Portillo, son los nuevos guías para el Gran Poder, quienes lograron pasar la prueba de fuego y se ganaron a puro esfuerzo, disciplina, ritmo y capacidad para tomar el derrotero de los danzarines por el lapso de dos años siguientes.
“La responsabilidad de un guía (de Tinkus Wistus) es, básicamente, ser el cimiento de una fraternidad, sobre todo de su bloque, son personas solidarias, responsables y que tienen en sí de llevar la carga de todas las personas, desde un principio hasta el final, en la entrada (folclórica); es decir, no solamente es hacer pasos, también tiene la responsabilidad humana, entender, comprender y, sobre todo, sobrellevar con todos los participantes de nuestra fraternidad”, afirmó Boris Gutiérrez, presidente de la Fraternidad Taller Cultural Tinkus Wistus.
Paralelamente, más de 160 fraternos jóvenes se aprestan, ensayan y se enfilan para ser parte de la Fiesta Mayor de Los Andes, la máxima expresión de fe, folclore y sincretismo cultural en La Paz, que se efectuará el 1 de agosto, con retraso a consecuencia de los bloqueos de algunas organizaciones que intentaron deponer al gobierno de Bolivia.
“Estamos participando con 160 fraternos (en la entrada del Gran Poder), muy aparte de nuestros bloques invitados. Básicamente somos un gran grupo y, sobre todo, una gran familia; es un sentimiento muy bonito (ser parte de Tinkus Wistus Bolivia), subrayó Gutiérrez.
Tinkus Wistus se caracteriza por el derroche de la energía, el despliegue de la actitud, la extensión del liderazgo y la demostración del ritual de la batalla de cuerpo a cuerpo, mediante la danza folclórica milenaria de las comunidades originarias del norte de Potosí, Bolivia.
La elección de los guías, efectuado en el frontis del Teatro al Aire Libre, de la sede de gobierno de Bolivia, fue un festival con globos, lluvia de los papeles picados y coloridos, el humo de los colores amarillo y morado, representativos de la fraternidad Tinkus Wistus, al ritmo de la juvenil Banda Internacional Santana.